Sunday, June 17, 2007

Los mapas Piri Reis


Piri Muhyi I Din Reis (Piri Reis 1.470-1.554) hijo de Hadj Mehmet, fue sobrino de uno de los más famosos piratas turcos que asolaron el Mar Mediterráneo entre los siglos XV y XVI, el pirata Kemal Reis. Al igual que él, Piri Reis ejerció esta profesión al servicio del Sultán Selim I. Conocedor de muchas lenguas como el italiano, el griego, el español y el portugués, su gran pasión fue la cartografía, llegando a publicar un libro donde recogía más de 210 mapas de todos los mares del mundo, el Kitabi Bahriye, una gran recopilación de antiguos mapas copiados por él y obtenidos de sus saqueos marítimos o comprados a comerciantes en los muchos puertos donde desembarcó.



Entre estos mapas destacaron uno hecho en 1.513 y otro en el 1.528, donde se podían apreciar todo el Océano Atlántico y sus costas americanas, africanas, europeas, árticas y antárticas. Toda su colección de mapas fue regalada al Sultán, perdiéndose desde ese momento la pista a esta colección única.





Piri Reis (1.470-1.554)



Muchos de estos mapas empezaron a reaparecer en el siglo XVIII en el Palacio de Topkapi de Estambul, pero fue a finales de 1.929 cuando se estaba realizando un inventario de los fondos del antiguo palacio cuando se descubrió un viejo mapa confeccionado en cuero de gacela de 85 por 60 cm, donde aparecían Bretaña, España, África Occidental, el Océano Atlántico, parte del Norte de América, el Sur de América, la costa Antártica y que, aún estando rasgado se sospecha que también incluía Europa, Asia y Australia.







Era el gran mapa realizado en el año 1.513. A éste le siguieron el resto de los mapas, así como documentación donde el propio Piri Reis explicaba que para la realización de sus mapas utilizó 20 viejos planos y 8 mapamundi, confeccionados en la época de Alejandro Magno.



Los rasgos más característicos de estos antiguos mapas, son sus exactas coordenadas, un conocimiento de la longitud que no se desarrolló en el mundo moderno hasta finales del siglo XVIII, unos conocimientos de trigonometría esférica y el uso de precisos instrumentos geodésicos, todo ello impropio de la época en la que supuestamente fueron realizados.



En 1.960 el teniente coronel de los EE.UU. Harold Z. Ohlmeyer, especialista en cartografía estudió estos mapas, y admitió en sus conclusiones que la costa antártica que aparece en el mapa de 1.513 tuvo que ser forzosamente cartografiada antes de que hubiera sido cubierta por la capa de hielo que presenta en la actualidad, es decir, dentro de un período que se sitúa hace 8.000 ó 10.000 años, mucho antes del conocimiento de nuestra historia escrita. Muestra del procedimiento empleado por modernos cartógrafos para trasladar los datos del planisferio original, colocando encima una red de coordenadas.



Las conclusiones espectaculares:

Su diseño fue coordinado desde el aire,

y las líneas costeras de la Antártica tuvieron que ser cartografiadas

antes de que el continente quedara cubierto por el hielo.

La ciencia no sabe cómo todos estos datos pudieron ser incluidos en un mapa del año 1.513.....

Otros investigadores como H. Mallery, Walters, Lineham, Charles H. Hapgood y Richard W. Stracham, aseguran sin ningún tipo de vacilación que, los mapas de Piri Reis fueron trazados con la ayuda de fotografías aéreas, tomadas a gran altura desde un satélite y elaborados a partir de un punto situado sobre la Ciudad de El Cairo. A conclusiones parecidas llegó el ya tristemente desaparecido científico espacial francés y colaborador de la NASA Maurice Chatelain, quien aseguraba que estos mapas representaban una proyección plana de la superficie esférica de la Tierra tal y como podría ser vista hoy por un astronauta situado a una gran altura sobre Egipto. Curiosamente, una foto obtenida por un satélite sobre la vertical de El Cairo a una altura de 4.300 Kilómetros, muestra la misma deformación de las costas que las copias de Piri Reis.


El profesor Sarton de la Universidad de Harvard, realizó un completo estudio de las escalas y distancias de los trabajos de Piri Reis. En su informe final aseguraba que las distancias entre los diferentes puntos eran exactas, tomando siempre como baremo la medida griega estadio (1 estadio = 186 metros), la escala utilizada por el navegante turco se extrajo de la medición de la circunferencia de la Tierra realizada por el sabio Eratóstenes en el siglo III a. C. Estos datos corroboraban lo expuesto por el propio Piri Reis, y es que la antigüedad de los mapas originales de los que copió, se remontaba a tiempos de Alejandro Magno.


¿Cómo fueron confeccionados unos mapas tan perfectos sin una tecnología como la actual?. ¿Cómo fue posible cartografiar la costa Antártica?


Recordemos que la primera expedición de estudio a la Antártica fue dirigida por el Capitán Ritscher entre los años 1.938 y 1.939. Existen otros mapas de la misma época:

Mapa de Zeno (1.380) donde aparece Groenlandia sin hielos.

Mapa de Yehudi Ibn Ben Zara (1.487) con una Groenlandia surcada de ríos, valles y montañas, que no pudieron ser confirmados hasta el año 1.947 mediante los sondeos de una expedición francesa capitaneada por Paul Emile Victor.

Mapa Caneiro, del siglo XV, donde aparece la costa Oriental de África con toda precisión.

Mapa de Andreu Benincasa, con todo tipo de detalles de la costa Norte de Europa.

Mapa de Jorge Reinel (1.510) con excelentes representaciones del Océano Indico y parte de Australia.

Mapa de Orenteus Finaeus (1.531) donde aparecen ríos y montañas en la Antártica.

Mapa de Adji Ahmed (1.559), donde aparece el continente americano al completo.

Saturday, June 16, 2007

Misterios del pasado - Parte 06

Todo en el video

Colón y el Mapa de Piri Reis

Enviado por vallhonrat el Tuesday, March 9, 2004 - 16:35 Colón, subdito de la Corona de Aragón

Del Atlas de Piri Reis, confeccionado en 1513 por este almirante turco cuya obsesión era anotar, junto a sus mapas, cuanta información útil pudiera recabar durante sus escaramuzas de corsario, solo se conserva la mitad (90x65 cms.), contiene una detallada descripción de las costas atlánticas de España y Portugal, del cuerno de África, de buena parte del Centro y Sur de América. Aunque incluye los perfiles de islas como las Malvinas, que no se descubrieron hasta 1592 y también señala el nacimiento del Amazonas en los Andes mostrando la isla de Morajó en su desembocadura, cosa también ignorada en la fecha de la concepción del mapa.

En el mapa de Piri Reis no están marcadas las líneas verticales y horizontales de meridianos y paralelos propios para la posición de situaciones, sino que está hecho al antíguo método perfeccionado por Dolcert Portulano que tenía una serie de círculos con las líneas que irradiaban de ellos. Los mapas hechos con este método se llamaban "portulanos". Su propósito era dirigir a los navegantes de puerto a puerto y no para la idea moderna de señalar la posición y situación objetiva.

En un largo texto del mapa escrito en turco antíguo sobre el perfil de Sudamérica, Piri afirma que,"estas costas reciben el nombre de playas de Antillas. Fueron descubiertas en el año 890 del calendario árabe" y se cuenta que un genovés infiel, de nombre Colón, fue quien halló estos lugares". El indicado año 890 después de la Héjira, corresponde al año 1485 de nuestra era. Lo que significaría que Colón había estado allí ocho antes de su viaje a Thule, la actual Islandia, y siete años antes del "Descubrimiento".

En otra apostilla en el mapa de Piri Reis, dice: "se sabe que un libro cayó en manos del citado Colón y que encontró en él que decía que al final del Mar Océano (Atlántico), en su lado occidental, había costas e islas y toda clase de metales y también piedras preciosas".

Escrito está por Piri Reis en la orilla del mapa junto a las Antillas, que el último Gazi Kemal tenía un esclavo español. El esclavo antedicho dijo a Kemal Reis, que con Colombo había estado tres veces en estas tierras...". De lo que se puede deducir que esta interesante información del marinero español de Colón, esclavo después del turco, complementaría sus datos.

El cartógrafo turco dice, en un punto de su atlas, que "no hay otro mapa así en este siglo en manos de nadie", y asegura que él mismo lo ha elaborado tomando como fuentes el mapa del propio Colón y "unas veinte cartas y mapasmundi que fueron dibujados en los tiempos de Alejandro". Sin embargo, el mapa de Piri Reis no es el único del siglo XVI que muestra tierras y océanos que no se explotarían hasta mucho más tarde. Como si se hubieran copiado sus datos de mapas más antíguos, hoy perdidos, igual que ocurriera con el Mapa Cavirio de 1505 y con el Mapa de Martín Waldseemüller de 1507.

El mapa de Piri Reis se sabe que en tiempos pasados permaneció en la colección privada del sultán de Egipto Salim Hasan. Después desapareció y se consideró perdido, hasta que en 1929, Atatürk, el padre de la moderna Turkía que había instaurado la República, se encontraba entre legajos de documentos, en un rollo de piel de gacela un precioso mapa en su interior, era el atlas perdido original de Piri Reis. El Presidente ordenó que se realizaran las primeras investigaciones científicas sobre tan importante testimonio.

En el Museo Naval de Estambul está depositado el mapa de Piri Reis, y en el mismo se exhibe uno de los pocos retratos del famoso cartógrafo y almirante turco.


ERNEST VALLHONRAT I LLURBA

Saturday, May 12, 2007

Piri Reis, los mapas del misterio Parte 2


Piri Reis, los mapas del misterio Parte 2
Me permito publicar este otro segmento sobre Piri Reis, un hombre real de nuestro pasado que ha puesto jaque mate a todo el conocimiento histórico y cartográfico existente hasta este momento con sus aún no enteramente desentrañadas cartas marinas. Al mismo tiempo, creo que es una gran oportunidad de profundizar todo lo posible en este tema que ofrece a quienes gustan de la investigación documental saber algo más sobre estos verdaderos lapsus del pasado que tienen gran incidencia en nuestro presente.Cristóforo Colombo Me remito ahora a reproducir el Texto de la ponencia que su autor Ayhan Enginar hizo en el Congreso Internacional con motivo del V Centenario de la Muerte del Almirante Cristóbal Colon , realizado en Valladolid, España entre 15-19 de mayo de 2006, que con gran fortuna encontré en su extraordinaria página http://ayhanenginar.blogspot.com/2006/06/piri-reis-un-cartgrafo-otomano-del.html, del que espero no se enoje por algunas pequeñas enmiendas y recortes que a mi juicio permiten su lectura más liviana para todo tipo de lectores... sin que ello reste brillo ni todo el mérito de su trabajo.PIRI REIS: Un cartógrafo otomano del siglo XVI:El 12 de octubre de 1492, en su primer viaje al nuevo continente, Cristóbal Colón desembarcó en una isla de las pequeñas Bahamas, que él bautizó con el nombre de “San Salvador”. En aquel entonces, él no sabía que había descubierto un nuevo continente. Tampoco lo sabía, según cuentan los historiadores, cuando realizó su cuarto viaje a América ni a su muerte en España en 1506.Esto explica en parte por qué al nuevo continente se le dio el nombre de Amerigo Vespucci, un explorador italiano que en un principio navegó para la corte española a las órdenes de Alonso de Ojeda y que más tarde emprendió sus propios viajes al Nuevo Mundo.A finales del siglo XV, los Reyes Católicos de España, Fernando e Isabel, habían puesto fin al último reino musulmán de la península con la toma de Granada y conseguido la unidad de España. Esta campaña militar, que concluyó la Reconquista, vació las arcas de la Corte española. Fue sin duda éste, además de otros elementos, el factor más importante que explica por qué Fernando e Isabel cedieron a las insistentes peticiones de Colón de apoyo a su plan para encontrar una nueva ruta oceánica occidental hacia las Indias de la especiería.No cabe realizar en este breve ensayo un análisis en profundidad de la situación política que movió a la monarquía española a buscar una ruta alternativa a Oriente para aprovisionarse de riquezas –oro, esclavos y territorios. Sin embargo, el motivo último subyacente es de importancia capital para el desarrollo de este artículo: fue la presencia del Imperio Otomano en el este del Mediterráneo, y su flota en esas aguas, lo que dificultaba e incluso impedía a España hacer uso de las rutas marítimas y terrestres a Oriente a través del Mediterráneo.(Por supuesto, no había impedimento que impidiese utilizar las rutas marítimas norte-sur, que discurrían a lo largo de la costa africana y, tras salvar el Cabo de Buena Esperanza, que había sido descubierto sólo cinco años antes, se dirigían hacia Oriente, pero éstas suponían un verdadero desafío, si no una aventura de incierto desenlace en aquellos días).He creído necesario hacer esta introducción algo extensa ya que este artículo pretende potenciar la figura de Piri Reis, sobre el que ya existe amplia información, al mismo tiempo que encuadrarlo en el contexto de las relaciones turco-hispanas.Piri Reis nació en Gelibolu (Galípoli) –no existe duda alguna sobre este hecho, sin embargo los historiadores no se ponen de acuerdo a la hora de fijar la fecha. Se supone que debió venir al mundo entre 1465 y 1470. Como muchos niños de su entorno, su vocación fue siempre la de ser marinero. En su caso existía una razón adicional para serlo. Su tío Kemal fue uno de los almirantes más destacados de la corte otomana.La información que existe sobre Piri es tan escasa que incluso se especula sobre su nombre. Según Afet Inan, que dedicó gran parte de su vida a investigar sobre Piri y su obra, su nombre fue Muhiddin Piri, hijo de Mehmed. En la única transcripción en turco contemporáneo (el original es en turco otomano) del Libro de Navegación de Piri (Kitab-i Bahriye, Denizcilik Kitabi) de Yavuz Senemoglu, el autor –con referencia al historiador Tahir Bey- le llama “Ahmet, hijo de Haci Mehmed”.Almirante Piri Reis Mehmet Önder, que escribió el preámbulo del libro le llama también “Muhiddin Piri”. No soy historiador, pero tiendo a creer que cualquiera que fuera su nombre, se le dio el seudónimo de Piri por ser un consumado navegante. Es interesante ver como en su propio libro llama “Piri” a su tío Kemal. Creo que éste fue un título de respeto utilizado por navegantes experimentados de aquel entonces. No obstante, él se autodenomina como “Piri, hijo de Mehmed” en las postrimerías del Libro de Navegación.No se conoce mucho sobre su vida. Conocemos que recibió formación de su tío y participó en sus campañas como corsario en el Mediterráneo. Casi todas las fuentes están de acuerdo en que acompañó a su tío en 1487 cuando el corsario otomano acudió en ayuda de los moriscos expulsados de España para trasladarlos al norte de África.También tomó parte en campañas navales otomanas en Sicilia, Cerdeña, Córcega, sur de Francia y Venecia. En este último escenario, participó como comandante de un buque a las órdenes de Kemal, que era entonces Almirante Mayor (“Kaptan-i Derya”) de la flota otomana.Tras la muerte de su tío en 1511, Piri se dedico a su función académica, estableciéndose en Gelibolu durante algunos años. Más tarde participó en la campaña de la Armada otomana en la conquista de Egipto en 1516, durante la cual presentó a Yavuz Sultan Selim su famoso (primero) mapamundi de 1513.Tras finalizar su Libro de Navegación, tomó parte en la campaña contra Rodas. En 1525, presentó su libro a Solimán el Magnífico. Fue nombrado Capitán de Egipto (y el Mar Rojo) en 1547. Recuperó Aden de los portugueses en 1548 y tomó Mascat en 1552. Se retiró a Suéz durante el sitio de Hormuz cuando tuvo noticias de que la flota portuguesa de la India se dirigía hacia ellos. Fue acusado de haber cometido un error táctico y ejecutado.La fecha de su muerte es, o mejor dicho “fue”, otro misterio. Fuentes turcas apuntan, sin citar documentos, a 1554. Pero el académico chileno, Paulino Toledo –el primer chileno beneficiario de una beca del gobierno turco- reveló en 1993 que un documento papal de diciembre de 1553 informaba de la muerte de Piri. Dicho documento mostraba claramente que Piri había sido decapitado por órdenes del Pasha de El Cairo, como resultado de haber levantado el sitio de Hormuz.Se ha escrito mucho acerca de su obra: su libro sobre navegación y sus dos mapas famosos. Pero es necesario realizar una investigación más a fondo, como se podrá comprobar más adelante.Estas obras fueron halladas por primera vez en Estambul en 1929 con ocasión de la fundación del Museo del Palacio de Topkapi. Existen algunos otros ejemplares manuscritos del “Libro de Navegación”, los cuales probablemente se conocían con anterioridad a 1929, pero con este hallazgo, Piri adquirió renombre gracias a su mapamundi (de 1513) –conocido, aunque erróneamente, como el más antiguo mapa de América”. En primer lugar, el mapa de Piri no es un Mapa de América, sino un “mapamundi”.Desafortunadamente, se perdió parte de él. Ésta corresponde a la parte del “Viejo Mundo”. Ahora tenemos la pieza de ese mapa, trazado en piel de gacela curtida, que muestra la costa occidental de Europa y África, el océano Atlántico y la costa oriental de América. Ciertamente, el hecho de que fuera dibujado en 1513 –en un período en el que poca gente tenía conocimiento del descubrimiento de América- explica la sensación que se creó en torno a este mapa y podría justificar las referencias erróneas que a él se hicieron. Por otra parte, no fue el primer mapa que incluyera América. Como el mismo Piri manifiesta honesta y modestamente en su obra:“También usé mapas dibujados por Colón al elaborar mi propio mapa.” De cualquier modo, Juan de la Cosa, cartógrafo oficial en los viajes de Colón, había confeccionado ya un mapa en 1500 incluyendo la costa oriente de América, mientras que un científico alemán, Waldseemüller, que dio también al nuevo continente el nombre de América, dibujó su mapa del mundo en 1507. El mapa Cantino data de 1502, mientras que G. Cantorini publicó su mapa en 1506.Lo que quizás debería enorgullecernos más a nosotros, los turcos, acerca de los mapas de Piri, es el hecho de que son mucho más precisos que otros mapas de la época o incluso de épocas posteriores. La suerte del segundo mapamundi de Piri fue incluso más desdichada. Sólo ha llegado a nuestros días una octava parte de este “portulano” fechado en 1528.Esta parte muestra la costa este de Norte América y está mucho más elaborado que todo lo que se había publicado hasta entonces. Estudiosos de los cinco continentes han puesto toda su atención en los mapas de Piri, olvidando, aparentemente, su Libro de Navegación. Ciertamente, tal y como Afet Inan escribe en su libro sobre Piri, “…las guías marítimas inglesas, italianas, españolas y holandesas han sido escritas sobre la base del ejemplo y principios del libro de Piri. Por tanto, este libro es la fuente de todos los libros similares escritos con posterioridad en Occidente.Hubiese sido ilustrativo comparar el “Bahriye” con algunos otros escritos siguiendo las mismas directrices; esto es imposible ya que el “Bahriye” fue el primero de su género.”“El Libro de Navegación” (1519-21, 1526?) comienza en verso, continúa en prosa y finaliza en verso. Es totalmente comprensible por qué Piri escogió la poesía para transmitir información. En aquella época los libros debían ser manuscritos y reproducidos a mano lo que dificultaba la difusión de las obras: la poesía era ciertamente más fácil de memorizar y de difundirla. Inan cree que el Libro de Navegación podría haber sido mucho más útil a los marineros de la época de todo el mundo de lo que lo fue si su difusión hubiera sido mayor.Piri centra su libro en el Mediterráneo, describiendo todas las costas, islas, bahías y cabos. Las investigaciones llevadas a cabo han revelado que, particularmente en el caso de Creta, era un gran conocedor de las características de las aguas del Mediterráneo. Conocía incluso detalles sobre dónde anclar y por qué. Por supuesto, el libro incluye mapas detallados de todos los lugares en cuestión. Contiene incluso observaciones sociológicas y geográficas sobre los lugares que visitó, lo que hace que el Libro de Navegación no sea meramente una “Guía para el Navegante” sino un libro de referencias prácticas sobre el Mediterráneo de la época. El libro contiene asimismo información sobre los avances tecnológicos en materia de navegación.La obra de Piri, especialmente en lo que respecta a su Libro de Navegación, no ha sido estudiada suficientemente. Creo que una de las razones de que esto sea así es el hecho de que la mayor parte de la información que abarca hubiera sido ya revelada o estudiada por otros científicos cuando el libro vio la luz. Pero otra razón es, sin duda, la falta de interés del mundo académico de Turquía en investigar pormenorizadamente y dar a conocer al mundo la interesantísima información contenida en este libro.Lamentablemente, incluso Senemoglu, que realizó una valiosa aportación a nuestra historia reeditando en turco el Libro de Navegación, no fue lo suficiente audaz para tratar de encontrar información básica sobre el mismo. Ya expuse más arriba que existe incluso cierta confusión en la misma edición del libro sobre el nombre real del autor. Inan ofrece una amplia lista de publicaciones que hacen referencia a la obra de Piri. Me pregunto a mí mismo ¡cómo será la lista de publicaciones que ignoran su obra!. Inan muestra su sorpresa (y algo de resentimiento) por el hecho de que, aunque Atatürk reveló al mundo el Mapamundi de Piri en 1929, no se hace referencia alguna a él en la edición de 1932 del Atlas de Historia de la Geografía de los Estados Unidos.¡Cuál hubiera sido su reacción si ella (que Dios guarde su alma) hubiese visto “la Revista Española de Defensa” de septiembre de 1992, la cual, en el marco del 500º aniversario del descubrimiento de América, dedicaba páginas y paginas a la cartografía del medioevo sin que apareciera una sola palabra sobre los mapas de Piri!En relación con el 500º aniversario de América, el lector recordará que durante aquellos días en 1992 surgieron especulaciones sobre el origen de Cristóbal Colón. Numerosos autores pusieron en tela de juicio la teoría de general aceptación de que era natural de Génova, pero que, viendo la imposibilidad de realizar sus sueños de organizar una expedición a Oriente (India y China) a través de una nueva ruta occidental, se trasladó a España.Entre las diversas hipótesis nuevas sobre su origen étnico, algunas mantienen que podría haber sido judío. Pero ninguno de los que defendieron la idea original de que Colón era genovés hizo mención alguna al Libro de Navegación de Piri, en el que relata en poesía que:“Había un hombre sabio en Génova llamado Colón, que recibió un antiguo libro sobre mares de tiempos anteriores a Alejandro. Él leyó este libro y fue al Rey de España a contarle todo lo que en el Libro se decía sobre las Antillas.”Piri mencionó asimismo que recibió una copia del mapa de las Antillas de Colón, con el que dibujó parte de su propio mapa. Para corroborar la autenticidad de este aserto de Piri, Inan llama la atención al hecho de que el cartógrafo turco usase en su propio mapa el término “Undici Vergini”, el nombre italiano de las Islas Vírgenes, lo que es indicativo de que Piri estaba influenciado por Colón, quien debió tomar sus apuntes en su lengua materna.Es mucho más interesante, en mi opinión, insistir sobre el hecho de que Piri fue fundamentalmente un viajero y explorador turco que, anticipándose a Evliya Chelebi, gran explorador otomano, se embarcó para conocer el mundo. Viajó a Occidente, lo que le permitió aprender lenguas occidentales tales como el italiano, español y portugués, así como el árabe.Todas las fuentes están de acuerdo que en 1487 participó en la campaña otomana para el traslado al Norte de África de los moriscos deportados de España. Sin embargo, no he encontrado referencia alguna sobre una posible participación en el traslado de los judíos, expulsados igualmente de España en 1492.Esto puede deberse en parte al hecho de que hasta 1992, 500º aniversario de este acontecimiento, nosotros los turcos teníamos poca información acerca de la expulsión de los judíos de España, que tuvo como consecuencia el asentamiento de un importante número de judíos sefardíes en territorio del Imperio Otomano. Se sabe que los buques otomanos que trasladaron a los judíos a través del Mediterráneo a sus nuevos hogares en Estambul, Edirne, Salónica, Esmirna y otros lugares, estaban bajo mando del Almirante Kemal, tío de Piri.Sería ingenuo pensar que Piri no participó en esa campaña. Creo que fue con esta ocasión cuando conoció y aprendió español –y quizás portugués, ya que Portugal expulsó a sus propios judíos en 1497 y algunos de ellos emigraron igualmente a Turquía. En este sentido, parece ser que él fue uno de los primeros turcos en mantener contactos con el mundo hispano y así lo reflejó sobre el papel (ver el Libro de Navegación).Otro navegante turco, Murat Reis, que conquistó Rodas, es conocido por haber viajado a las Islas Canarias, posesión española en el Atlántico, pero no dejó huella escrita alguna sobre contactos con el mundo hispano. El académico español Angel de Bunes pronunció una interesante conferencia en Ankara en 1994 sobre las “Relaciones turco-españolas en sus Edades de Oro (siglo XVI)”.Cuando se le preguntó su opinión sobre Piri, dijo saber de él pero, alegando falta de tiempo, no pudo extenderse sobre el gran capitán y cartógrafo. Tampoco entró a debatir en profundidad la cuestión de los judíos sefardíes, el otro elemento importante en las relaciones turco-españolas. No obstante, reveló otro hecho –sin conexión aparente con el tema de este artículo: que los españoles habían identificado a los turcos con los árabes que habían expulsado de su país en el siglo XV, y llamaron “turcos” a éstos últimos. Esto ha tenido sus repercusiones hasta nuestros días. Existen importantes comunidades de ciudadanos de origen árabe en los países latinoamericanos de habla hispana. Éstos son conocidos también como “turcos”.El escritor brasileño Jorge Amado dedicó una de sus novelas a esta comunidad de inmigrantes: “El descubrimiento de América por los turcos”. No sé si Amado conocía de la existencia de Piri cuando escribió esa novela, pero teniendo en consideración los versos del Libro de Navegación que aparecen más abajo, no puedo dejar de imaginar alguna relación con Piri:“…Es por esto por lo que se les llama Anutilye (Antillas). Son los confines de Occidente. Allí la luz ilumina día y noche(el día y la noche) son iguales Porque el sol nunca se pone El hemisferio es allí igual a la otra mitad Si me pregunta “¿Ha estado allí?”¿Ha pasado un día En aquellos hermosos parajes?...Continúa sin contestar a sus propias preguntas e incluso sin ofrecer una pista. ¿Visitó Piri América? ¿Estuvo él en “aquellos hermosos parajes”? ¿Pudo haberlo hecho realmente? ¿Por qué sintió necesidad de llamar a las Antillas “un hermoso paraje”? Actualmente se exhibe un ejemplar del Mapamundi de 1513 de Piri en el Museo de las Casas de los Tratados de Tordesillas.(Nota del Autor: Este texto es una traduccion re-editada de mi artículo titulado "Piri Reis: On Hispanic Day" que apareció en el diario turco, publicado en inglés, Turkish Daily News, el 12 de octubre de 1994.)Ayhan Enginar

Los mapas de Piri Reis


Uno de los grandes enigmas de la cartografía son los mapas de Piri Rei. Estos dos mapas contienen información y datos muy adelantados a su época, como por ejemplo el contorno detallado de América y la Antártida. Sin embargo lo interesante es que el autor de éstos mapas parece haberse basado en información tan antigua que se remonta a la época de Alejandro Magno. Algo que si es cierto derrumbaría varios hechos históricos establecidos.

“Este mapa del mundo tiene 5000 años y aún mas. Pero contiene datos que son todavía anteriores en muchos miles de años” , afirma I. Walters en un Forum radial de la Universidad de Georgetown - EEUU , en 1956, dedicado a los mapas de Piri Reis, con la partición del R.P. Linehan de la Companía de Jesús, sismólogo miembro del Observatorio del Boston College y miembro integrante de las expediciones de la marina norteamericana a la Antártida, del ingeniero Arlington H. Mallery, y el citado I. Walters, cartógrafo adscripto al Servicio Hidrográfico de la Marina norteamericana.

El 9 de noviembre de 1929, Malil Edhem, director de los museos nacionales turcos, realizando un inventario y clasificación del museo de Topkaki de Estambul, descubrió dos mapas del mundo, que se creían perdidos, los mapas de Piri Reis del siglo XVI, que el “Bahriye”, su libro de memorias, refiere extensamente las condiciones en las cuales hizo esos mapas. Cabe aclarar que Piri Reis no es un nombre, es mas bién un título honorífico y que Bahriye es el Libro del Mar o de la navegación y contiene 215 mapas con una extensa referencia a los dos que nos interesan.

Piri Reis de una cultura muy amplia, dibuja uno en 1513 y el otro en 1528, dominaba además el griego, el italiano, el portugués y el español, lo que le permitió sacar mejor partido de los escritos y mapas de la época, como así también de un esclavo que perteneció a la tripulación de Cristóbal Colón. Aquí no está muy claro, pero Piri Reis afirma que se entera por el esclavo y documentos capturados (no olvidemos que era un héroe para los turcos, pero para los demás un pirata), que Colón contaba con un libro antiquísimo con mapas y descripciones de las tierras de América.

Dice el almirante turco que Colón sabía con que se encontraría pero que era una verdad difícil de digerir por los mandatarios de la época, por lo que omitió lo referente al continente desconocido, que sabía por haberlo leído en el libro que a los naturales les gustaban las cuentas de vidrio y por eso llevó muchas para regalar; y lo mas extraordinario es que el libro databa de la época de Alejandro Magno (?)

¿ Qué tienen de importante los mapas ?, nada mas que el exacto contorno de toda América y por si fuera poco también la Antártida. Aquí no hay especulaciones matemáticas ni técnicas ni cosa rara que de lugar a otras interpretaciones, los mapas existen, no son falsificaciones para molestar a los guardianes del orden establecido.

Ordenemos los datos. Magallanes descubre el estrecho en 1520 ( siete años después del primer mapa). Sobre la Antártida podemos decir que recién para 1823 (Weddell) y 1843 (Ross) se puede empezar a hablar de un continente ( trescientos años después ) y con respecto a Alejandro Magno, es posible que cuando toma la ciudad fenicia de Tiro ( 332 AC) se haya apropiado de los mapas náuticos, no olvidar que para esa época la flota de Tiro era la mas poderosa conocida y debían de contar con cartógrafos competentes o de una biblioteca importante.


Bién, si para la época la Antártida no era ni sospechada, lo que dibujó Piri Reis es cualquier cosa menos el continente helado, afirmarían desesperados los que sostienen la estantería que tiembla, y por supuesto sin dignarse a estudiar el caso, solo negarlo. ¡ Son de locos estos muchachos protestones ! No son Historiadores, ni Arqueólogos, ni Geógrafos, ni nada y quieren venir a molestar a los que si saben.

Bueno, hay algunos detalles menores que son interesantes, como el hecho de que los mapas no son un dibujo plano, como los de la época; fueron realizados por proyección que es bastante desconcertante puesto que la Geometría Proyectiva es de la época de Monge (1800). Para que se entienda, lo dibujado sería igual a si sacamos una fotografía a un globo terráqueo desde una distancia prudente, o a la misma tierra desde algunos miles de kilómetros. Es solo un ejemplo, nadie dice que se hizo así. El hecho lo nota Mallery en 1952 cuando ve que lo consignado era real pero con deformaciones, que desaparecieron al trasladarse los mapas por proyección sobre una esfera. ¿ Serían copias de diapositivas ? .

Mallery en su estudio de los mapas de Piri Reis, compara en 1954 el contorno de la Antártida y encuentra que donde el almirante turco consignaba unas islas frente a la costa, corresponderían a picos subglasiares descubiertos por la Norwegian-Swedish-British Antartic Expedicion en junio de 1954.

Compara la costa continental Antártica con los mapas realizados por Peterman en 1954, contaba con lo mas adelantado de la ciencia actual, sondas sísmicas, sonares, radares, gravímetros, etc. y encuentra que donde Piri Reis indicaba dos bahías, Peterman indicaba tierra firme. Primer fallo del almirante y debían verificarlo, se pide a la Marina Norteamericana que compruebe por sondeo sísmico, y ¡ Piri Reis tenía razón ! Nosotros los modernos nos habíamos equivocado. Se pueden dar mas ejemplos pero no hacen falta.

¿ Cómo y quiénes hicieron los mapas ? Piri Reis no fue, él nunca se adjudicó su autoría. Los Fenicios pudieron conocer y utilizar los mapas, pero si no contaban con instrumentos para sondear a través de 4000 m de hielo, debieron copiarlos de otros mas antiguos, anteriores a que la Antártida se cubra de hielos, antes de la glaciación, los mapas tendrían mas de 10.000 años. ¿ Quiénes ? Aquí el tema se pone caliente.

Sunday, November 12, 2006

Mapa en grande

Datos del mapa

EL MAPA DE PIRI REIS
PIRI MUHYJ'L DIN RE'IS
Marino turco, nacido en Gelibolu, ciudad portuaria del estrecho de Dardanelos, en tiempos de Mohamed II, el Conquistador (1431-1481). Fue decapitado por mandato de Solimán El Magnífico, en El Cairo, en el año 962 de la Héjira, o sea entre 1554 y 1555. Este es el personaje Piri Reis.
DATOS DEL MAPA
Fue dibujado, sobre cuero de gacela, por Piri Reis para Solimán El Magnífico, el mismo sultán que lo hizo decapitar. Para su elaboración tomó datos de un mapa perteneciente a un infiel que había navegado con Cristobal Colón quien conocía, a través de un mapa llegado a su poder, de la existencia de costas e islas al término del mar occidental (el Atlántico). La existencia fue corroborada por el historiador Fray Bartolomé de la Casas. Santiago el Sirio (633-708), obispo de Edesa, en El Hexamerón, escribió: "Frente a España y las columnas de Hércules, hasta el país de los chinos, hay una tierra desconocida y deshabitada".
Dicho mapa fue encontrado por el "bey" Jalil Edhem en el Museo Topkapi el día 9 de Noviembre de 1929, otros autores dicen que en la biblioteca del Serrallo de Estambul, faltándole un trozo por lo que solo muestra la costa Este americana, España y una parte de Africa.
CARACTERÍSTICAS DEL MAPA
Terminada la Segunda Guerra Mundial, un oficial de la Armada turca facilitó una copia del mapa de Piri Reis al ingeniero jefe de la Oficina Hidrográfica de la Armada de los Estados Unidos. Fueron examinados por el especialista Arlington H. Mallery; Mr. I. Walters, agregado al Servicio Hidrográfico de la Marina norteamericana; R. P. Linehan, jesuita y sismólogo perteneciente al Observatorio astronómico y geológico de Boston, y miembro de las expediciones que la Armada había enviado al Antártico, y, por último, el profesor Charles H. Hapgood.
La conclusión, sacada de su examen, fue que en el mapa de Piri Reis se describía la costa oriental de América, que todavía era desconocida en la fecha de su ejecución, es decir, en 1513, y yendo aún mas lejos, mostraba el territorio de la Antártida antes de ser cubierta por los glaciares, deduciéndose que los datos para su elaboración fueron sacados de documentos de un origen fabulosamente remoto, ya que se sabe que el Polo Sur ya se hallaba bajo el hielo diez mil años antes de J. C..
Asimismo, están representadas unas enormes montañas situadas en la costa Este de América del Sur, lugar en donde se encuentran los Andes, cordillera descubierta por Francisco Pizarro , a principios de 1525, fecha posterior a la de la elaboración del mapa por Piri Reis.
Se consultó, también, a Paul-Emile Victor y Arlette Peltant, especialistas en cartografía, siendo sus conclusiones que la representación de las tierras dibujadas en el mapa esta realizada mediante sistemas de proyección utilizados en la cartografía moderna.
Todavía hay algo mas sorprendente en el mapa de Piri Reis. En él se dibuja el litoral del continente Antártico de forma distinta a la establecida por el expedicionario Peterman en 1954 que es como lo conocen los cartógrafos modernos. El Servicio Hidrográfico y la U.S. Navy, mediante sondeos sísmicos, pruebas gravimétricas, fotografías aéreas y otros recursos modernos establecieron que Piri Reis estaba en lo cierto y que el equivocado era Peterman.
¡ Los mapas parecían haber sido sacados de fotografías tomadas a gran altura !.

El mapa

Resumen:
El Almirante Piri Muhyi I Din, o también conocido como Piri Reis, realizó un mapa en 1513, que ahora se encuentra en "Topkapi", Estambul. En este se muestra zonas de América y la Antártica con sorprendente exactitud, mucho tiempo antes de su descubrimiento oficial.
Introducción:
Piri Muhyi I Din (1470-1554) fue hijo de Kemal, famoso pirata turco del siglo XV, y al igual que él, fue Almirante (Reis) al servicio del Sultán Selim I. Su pasión fue la cartografía y se dedicó a ella en gran parte de su vida, recolectando y diseñando cientos de mapas de todo el mundo.
El "Kitabi Bahriye", fue una gran recopilación de 210 antiguos mapas copiados por él y obtenidos de sus saqueos marítimos o comprados a comerciantes en los muchos puertos donde desembarcó. Dentro de esta obra destaca uno creado en 1528 y especialmente otro de 1513, en este se puede apreciar bordeando el océano Atlántico la parte sur occidental de Europa, la parte occidental de Africa, las islas atlánticas, la parte sur oriental de América del Norte, América central, gran parte de América del Sur y la costa Antártica del sur del Atlántico.
Esta recopilación de mapas fue regalada de las manos del mismo Piri al Sultán y allí se pierde registro de su paradero por muchos siglos.
Muchos de estos mapas realizados en los siglos XV y XVI fueron reapareciendo en distintos lugares del mundo, y en 1929 en el Palacio de "Topkapi" de Estambul mientras se realizaba un inventario en los fondos del antiguo edificio se encontró el extraviado mapa de Piri Reis.
Estaba hecho sobre una piel de gacela de 85 x 60 centímetros, rasgado en forma vertical sobre su lado derecho, siendo esta una señal de que quizás el mapa original hubiese sido un mapamundi, incluyendo Asia, Oceanía y el resto de Europa y Africa.
Era el gran mapa realizado en el año 1513.
A éste le siguieron otros mapas, así como documentación donde el propio Piri Reis explicaba que para la realización de sus mapas utilizó 20 viejos planos y 8 mapamundi, confeccionados en la época de Alejandro Magno. Recordemos que Piri, por su cargo, era uno de los pocos privilegiados con acceso a Biblioteca Imperial de Constantinopla, la cual a su vez contenía entre sus volúmenes los pocos escritos que quedaban de la Biblioteca de Alejandría, y de los de los imperios Romanos y Griegos. De estas antiguas fuentes, y de las recabadas a lo largo de sus viajes obtuvo los datos cartográficos volcados en sus mapas.
Ahora empiezan los puntos más llamativos sobre este trozo de cuero.
Desarrollo:
El mapa de Piri Reis contiene con extremo detalle las costas de Europa y Africa, cosa verdaderamente sorprendente ya que debemos recordar que en 1513 no existían instrumentos que sirviesen de cronómetro, lo cual impedía a los cartógrafos de la época trazar con precisión las costas que navegaban, ya que no tenían forma exacta de saber cuanto habían navegado, esto desemboca en las clásicas deformaciones visibles en los mapas tradicionales de la época y los posteriores.
A su vez el mapa contiene el detallado y preciso contorno de las Américas, Norte, Sur y el caribe, con sus decenas islas y muchos de sus ríos, incluyendo las australes Malvinas, Georgia del Sur, Tierra del Fuego, etc.
La cuestión es que Colón (a quien casualmente se le acusa haber espiado antiguos mapas de Calatrava antes de sus travesías) solo había llegado a descubrir parte del Caribe, fundamentalmente las Antillas, Cuba, y la costa continental de Centro y Sur América que da al Atlántico en las cercanías de Panamá.
¿Cómo pudo Piri trazar aquel mapa en 1513 en el cual figura en contorno de las Américas si recién se habían vislumbrado los primeros vistazos del centro de dichos continentes (vale la pena aclarar, además se creía que eran parte de las Indias)?.
¿Cómo puede aparecer en dicho mapa las costas de Uruguay y Argentina, incluidos archipiélagos y la misma patagonia, antes de que Magallanes llegara a apenas ver la línea costera patagónica en 1521?.
Aun más extraño es el hecho de que al sur de Tierra del Fuego ¡aparece la península Antártica y muchas de sus islas!.
El mapa no esta realizado como los mapas actuales, en estos últimos, dado a la forma geoide del planeta, se estiran y achatan los contornos de los continentes al acercarnos a los polos para obtener así, sobre un plano rectangular el gráfico de los continentes en forma proporcional a como se muestran en la superficie del geoide.
Esta técnica no existía siquiera en 1513, a su vez, el mapa de Piri fue confeccionado de una manera totalmente distinta a la mayoría de los mapas de la época; este se muestra como si fuese una "foto" del planeta, o sea, las deformaciones en los continentes son las causadas por la curvatura de la Tierra, lo cual produce que el mapa no intente demostrar las proporciones, sino la realidad tridimensional de mares y tierras.
Aquí se desliza otro misterio, ¿acaso ya se conocía la forma geoide de la Tierra?, desde tiempos anteriores a los templarios parece existir ya la idea de que la tierra era "redonda", la cual Colón resucitó; Y además ¿Cómo pudo ser tan preciso con esta (o cualquier otra) forma de graficar?, recordemos que supuestamente no había manera de medir el tiempo con precisión y en su mapa no existen errores de posición de mas de medio grado.
En las anotaciones adjuntas al cuero de gacela Piri Reis aclara no solo que sus mapas se basan en otros más antiguos, sino que además agrega "Hoy en día no existen mapas como estos".
Las fuentes cartográficas que Piri utilizó, se desvanecieron con el tiempo, así como la mayor parte de los registros escritos. Cuantas bibliotecas antiguas ardieron; solo basta recordar a la gran biblioteca de Alejandría, donde el fuego hizo perder miles de años de conocimiento acumulado.
En la antigüedad, miles de veces sucedió que el vencedor destruía las raíces del perdedor, su cultura, su tradición, y una vez hecho esto el perdedor no tendría ya nada por que luchar, bibliotecas, templos, centros gubernamentales, destruidos incontables veces por las guerras, por maniobras políticas o religiosas, por el saqueo, por las revueltas populares, o también por las inesperadas catástrofes naturales, incendios, inundaciones, terremotos, erupciones, pestes, etc. Después de todo, es casi un milagro que algo haya quedado de los tiempos remotos.
La cuestión de la pérdida de conocimientos por catástrofes naturales es descripta precisamente por Platón en este fragmento del diálogo llamado "Timeo", en el que Critias, un sabio egipcio, habla con el griego Sócrates:
Critias: "…Y por eso, si se ha realizado alguna cosa bella, grande o digna de nota en cualquier otro aspecto, bien sea entre vosotros, bien aquí mismo, bien en cualquier otro lugar de que hayamos oído hablar, todo se encuentra aquí por escrito en los templos desde la antigüedad y se ha salvado así la memoria de ello. Pero, entre vosotros y entre las demás gentes, siempre que las cosas se hallan ya un poco organizadas en lo que toca a la recensión escrita y a todo lo demás que es necesario a los estados, he aquí que nuevamente, a intervalos regulares, las olas del cielo se echan sobre vosotros y no dejan sobrevivir de entre vosotros mas que a gente sin cultura e ignorantes. Y así vosotros volvéis a ser nuevamente jóvenes, sin conocer nada de lo que ha ocurrido aquí, ni entre vosotros, ni entre los tiempos antiguos. Pues la genealogía que acabas de citar, ¡oh Solón!, o que al menos acabas de reseñar aludiendo a los acontecimientos que han tenido entre vosotros, se diferencian muy poco de los cuentos de niños. En principio, vosotros no recordáis más que un diluvio terrestre, siendo así que anteriormente ha habido ya muchos de esos. …"
Sin duda alguna lo más sorprendente en el mapa es la aparición de la Antártica, descubierta en 1820 ¡300 años después de que Piri la graficara con sumo detalle!; si uno se toma el trabajo (el cual se puede realizar en forma casera con un programa de lo más sencillo que trabaje con imágenes) de poner en el fondo la imagen austral del mapa de Piri, luego va superponiendo secciones de las mismas latitudes Antárticas de un planisferio típico y las gira contra las agujas del reloj en mayor medida mas las cercanas al oeste y menor medida las cercanas al este, (ya que hacia el oeste, se encontraría en el mapa de Piri "el borde de la foto al geoide" y por ende la mayor deformación al acentuarse la curvatura terrestre) uno pude notar la extraordinaria precisión, que en un principio no era tan notable dado a que uno está acostumbrado a observar la proyección deformada del planisferio. Las islas coinciden, así como las bahías y penínsulas de la costa Antártica.
A su vez se notará que sobran algunas islas en el mapa de 1513, no solo en la zona Antártica, sino además en el Caribe, donde la isla denominada por el Almirante Piri como "Isla Antilla" coincide en posición con las denominadas por Colón como "Islas Antillas", excepto por el hecho de que en el primer registro es una gran isla central de un tamaño similar al de Cuba, rodeada por otras pequeñas islas, y en el segundo, al igual que en la actualidad, allí se encuentran pequeñas islas, las modernas Antillas.
Otras diferencias con la realidad se encuentran en los ríos de América del Sur, el Amazonas aparece graficado dos veces (seguramente porque Piri lo copió dos veces de dos mapas diferentes), el Orinoco no está (pero en su lugar existen lagunas), y el Río de la Plata no existe.
Además, parece no existir el estrecho de Magallanes, o sea, la conexión entre el pacífico y el atlántico que se encuentra al sur de Argentina y Chile, en cambio, existe un puente de tierra entre Tierra del Fuego y la Península Antártica.
Pero volviendo atrás, si le creemos textualmente a Piri Reis, el copió su mapa de otros más antiguo, lo que amplifica el misterio, y a su vez da posibles razones a sus errores.
El nivel de los mares cambia continuamente, y la diferencia en la distribución de las masas terrestres cambia dramáticamente con los cientos o miles de años; surgimientos y desapariciones de masas terrestres e islas por actividad volcánica, corrimientos de continentes por actividades de movimiento de las placas tectónicas, eras glaciares y cambios de climas, los cuales acarrean a su vez aumentos o decrementos de los mares y hielos que cubren o muestran miles y miles de kilómetros cuadrados en instantes mínimos geológicos (cientos o miles de años).
Recientemente, la historia recopila sucesos de este tipo, como por ejemplo hace pocos cientos de años el surgimiento de islas enteras en los mares del norte de Europa, y ni bien empezaban a pelearse los reinos por estas, las mismas volvían a hundirse, como si nada hubiese pasado; o el famoso "puente de Bering" al extenderse el hielo Artico en la última era glaciar, o la desaparición (o surgimiento) de archipiélagos enteros por variaciones del nivel del mar o actividad volcánica, o más cercano aún, el corrimiento de hasta treinta y dos metros de inmensas masas de tierras en un solo día, en el reciente maremoto asiático (y hablamos de un día). El planeta se encuentra geológicamente activo y seguirá cambiando.
Una muestra los cambios ocurridos desde que se hicieron los mapas en que se basó Piri y la actualidad es que la costa Antártica ¡se muestra sin hielos!. Lo cual nos deja solo tres caminos: O el mapa fue hecho antes de que los hielos cubran esas latitudes, o sea hace al menos 4000 años (¡ups!), o fue hecho con tecnología de sonar para graficar la tierra oculta tras los hielos, o la más fácil de las opciones, aunque tiene sus inconvenientes, el mapa es falso.
La primera vez que leí sobre este asunto fue en un viejo libro de Charles Berlitz, me impresionó mucho, y como es lógico, no le creí. Al buscar más información, en otros libros y en Internet, llegué a la primera conclusión: el mapa existe, y me volqué a la posibilidad de que debe ser falso ya que es demasiado bueno y espectacular para ser cierto, para busca indicios que posibiliten su falsedad busque más información, y no llegué a encontrar mucho que hablara en contra de la veracidad del ejemplar, repasemos:
En 1820 se avista por primera vez la Antártica oficialmente.
En 1929 el mapa de Piri Reis fue redescubierto (o falsificado).
En 1939 fue dirigida la primera misión de investigación a la Antártica a cargo por el Capitán Ritscher.
En 1940 el mapa llamó la atención de museos de todo el mundo y llegaron copias de este a todas partes del mundo.
En 1958, con motivo de "el año geofísico internacional" y gracias a la moderna tecnología, logran recabarse datos acerca de las masas de tierra bajo la capa de hielo de la Antártica.
En el mismo 1958 gracias al último suceso mencionado en este año, Charles Hapgood se interesó en el mapa y no tardó en poner en manos del Escuadrón de Reconocimiento Técnico de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos (USAF), encargado de la cartografía militar norteamericana, una copia del mapa del Almirante con la intención de comprobar la precisión de sus contornos.
En 1960, el teniente coronel Harold Z. Ohlmeyer redactó sus conclusiones. En ellas admitía que la costa antártica que representaba el mapa tuvo, forzosamente, que "ser cartografiada antes de que fuera cubierta por la capa de hielo". Y añadía que, en nuestros días, "la capa de hielo en esta región tiene más de un kilómetro de grosor". En la misma década el científico espacial francés y colaborador de la NASA Maurice Chatelain, aseguraba que estos mapas representaban una proyección plana de la superficie esférica de la Tierra tal y como podría ser vista hoy por un astronauta situado a una gran altura sobre Egipto. Curiosamente, una foto obtenida por un satélite sobre la vertical de El Cairo a una altura de 4.300 Kilómetros, muestra la misma deformación de las costas que las copias de Piri Reis.
Luego, el profesor Sarton de la Universidad de Harvard, realizó un completo estudio de las escalas y distancias de los trabajos de Piri Reis. En su informe final aseguraba que las distancias entre los diferentes puntos eran exactas, tomando siempre como baremo la medida griega estadio (1 estadio = 186 metros), la escala utilizada por el navegante turco se extrajo de la medición de la circunferencia de la Tierra realizada por el sabio Eratóstenes en el siglo III a. C. Estos datos corroboraban lo expuesto por el propio Piri Reis, y es que la antigüedad de los mapas originales de los que copió, se remontaba a tiempos de Alejandro Magno.
Como se puede ver, los datos para lograr la supuesta falsificación del mapa en 1929 no estaban disponibles sino hasta 1958 (momento en que las copias estaban hace rato en los museos del mundo), cuando se pudo escudriñar que había bajo las capas de hielos en la Antártica. Este hecho parece ser contundente con respecto a la posibilidad de la falsificación del mapa, hecho que se muestra entonces sumamente improbable.
Además, parece no haber argumentos en contra la antigüedad del material en si mismo, al parecer, el deterioro del cuero de gacela y las tintas (materiales orgánicos e inorgánicos), así como el estilo caligráfico de las anotaciones, el uso del idioma árabe antiguo, y el uso de las herramientas y utensilios con que fue confeccionado el mapa en si mismo, no han despertado sospechas de fraude pese a ser analizado por expertos y con las adelantadas tecnologías de los últimos 70 años.
Cabe recordar que desde tiempos anteriores a Colón, se creía en la existencia de un continente en el extremo sur de mundo, y en muchos mapas figura una masa sin forma específica. Se dice normalmente que se situaban tierras allí por el solo hecho de "equilibrar la distribución de tierras en el mundo". Este argumento fue muy exitoso en explicar la aparición de continentes no conocidos en los mapas del siglo XVI XVII, pero no pudo explicar la precisión en las siluetas de dichos continentes en muchos otros mapas como el de Piri Reis.
Existen otros mapas de la misma época:
Mapa de Zeno (1380) donde aparece Groenlandia sin hielos.
Mapa de Yehudi Ibn Ben Zara (1487) con una Groenlandia surcada de ríos, valles y montañas, que no pudieron ser confirmados hasta el año 1947 mediante los sondeos de una expedición francesa capitaneada por Paul Emile Victor.
Mapa Caneiro, del siglo XV, donde aparece la costa Oriental de África con toda precisión.
Mapa de Andreu Benincasa, con todo tipo de detalles de la costa Norte de Europa.
Mapa de Jorge Reinel (1510) con excelentes representaciones del Océano Indico y parte de Australia.
Mapa de Orenteus Finaeus (1531) donde aparecen ríos y montañas en la Antártica.
Mapa de Adji Ahmed (1559), donde aparece el continente americano al completo.
Conclusiones:
De entre la infinidad de misterios que la arqueología e historia presentan, este debe ser "uno de los menos esquivables" con teorías rápidas y baratas, la precisión en sus cualidades no pueden ser explicados por mera casualidad.
Este pedazo de cuero de gacela pintado parece no encajar en la historia conocida, esto sumado a otros mapas, y otros tantos cientos de objetos que tantas "teorías locas o cuerdas" han intentado explicar, son un recuerdo constante acerca de lo joven que es nuestra memoria, y lo larga pero olvidada que es nuestra historia.
¿Cuántas cosas maravillosas habrán sabido y hecho antiguas civilizaciones?, los Romanos, los Griegos, los Fenicios, los Egipcios, los Babilónicos, los Sumerios, y quizás otros que siquiera tengamos en la memoria sus nombres, borrados por el tiempo.
Ante este dilema, muchos han "disparado" para el lado de la negación, otros para el lado de los extraterrestres, otros, más terrenales, para el lado de la Atlántida, con la romántica idea de que quizás en el trágico final de la supuesta isla continente algunos Atlantes que escaparan llegaron a una playa mediterránea, gracias al mapa que traían en "la guantera" de su embarcación.
Bibliografía:
Berlitz, C. (1971), The Mystery of Atlantis [El misterio de la Atlántida]. Nueva York: Grosset & Dunlap.
Berlitz, C. (1972), Mysteries from Forgetten Worlds [Misterios de los mundos olvidados]. Nueva York: Grosset & Dunlap.
Cartografía hasta 1700 [Versión electrónica]. PUEMAC. Extraído el 30 de diciembre, 2004, de, http://interactiva.matem.unam.mx/mapas/html/cronologia/1300-1500.html.
El mapa de Piri Reis [Versión electrónica]. (2004, 21 de octubre). Guía Estambul.
Piri Muhyi I Din Reis [Versión electrónica]. Biblioteca Pleyades. Extraído el 29 de diciembre, 2004, de http://www.bibliotecapleyades.net/esp_mapas_pirireis.htm#Piri Muhyi I Din Reis.
Proyecto Antawa (2004, 4 de agosto). El mapa de Piri Reis [Versión electrónica]. Antárticos, amigos de la Antártica.
Sierra, J. (1996, junio). El misterio de los primeros mapas de la Antártida. Más allá.
Dossier Documental, Mapa de Piri Reis, 1513, Océano Atlántico [Versión electrónica], hp://www.ub.es/hvirt/dossier/mapas/pirireis.htm

Mapas antiguos

LOS MAPAS ANTIGUOS

EL padre Las Casas, que es, sin duda, uno de los historiadores más sensato y veraz de cuantos se han ocupado en estudiar la gesta española en América, dejó escrito, seguramente con cierta ironía, que Cristóbal Colón, en su viaje famoso del Descubrimiento, no fue a la aventura, que todo, absolutamente todo, estaba calculado prácticamente al minuto y al milímetro, que nada había abandonado al azar, que el almirante conocía perfectamente adonde iba y cómo debía navegar y cuándo para arribar allí. La afirmación del Padre Las Casas no había sido lanzada sin fundamento. El frailecito sabía lo que se decía, y aún resultó prudente.

Lo que interesa es la referencia a que el Descubridor, en realidad, no descubrió nada, porque todo estaba ya descubierto. De eso hoy ya no nos debe quedar ni la más mínima duda. De una manera o de otra, el Almirante consiguió unos mapas extraordinariamente minuciosos y, en secreto, los utilizó. ¿Cuáles pudieron ser estos mapas?

El planeta Tierra es conocido en su totalidad desde hace milenios, y que de ello existen referencias indudables en casi todas las culturas. Platón escribió: ... el Atlántico es navegable desde una isla situada al oeste de los estrechos que vosotros llamáis las columnas de Hércules; desde ella podían alcanzarse otras islas y desde éstas era factible pasar al continente que había frente a ellas y que circunda al verdadero océano". Eso quiere decir que más allá del estrecho de Gibraltar, haciendo escala en las Islas Canarias, se llegaba a las Antillas y desde allí a América, el continente que circunda o limita el océano Atlántico.

En la Vishnu Purana, que es un libro sagrado milenario de la India, se describe perfectamente un gran continente dividido en dos, con forma de arco, por debajo del "mar de leche".

Se trata del continente americano, dividido en dos por el istmo de Panamá y situado bajo los hielos blancos del Ártico, que era el “mar de leche”.

En un antiquísimo libro del Tibet se describe un mapa, en el que quedan situadas con precisión Jerusalén, Babilonia, el mar Caspio, y otros lugares. Herodoto, ya en el siglo V antes de Cristo, escribió que Aristágoras de Mileto poseía una tablilla, en la que estaban grabados los mares y las tierras. En la Universidad de Yale se guarda un mapa, fechado en el año 1440, que demuestra sin lugar a duda alguna que los vikingos llegaron a Groenlandia y a Canadá, siglos antes de que lo hiciera Cristóbal Colón.

También se conoce el hecho de que ya en el siglo XIII, el sabio Nasireddin Tusi, gran estudioso de la astronomía y cartógrafo, entre otros saberes, describió bastante acertadamente las costas de América del Sur, doscientos cincuenta años antes de que "oficialmente" fueran descubiertas.

Admitamos la posibilidad de que quizá, hace 10.000 o más años existió una civilización, o varias, con grandes conocimientos técnicos, de las que solamente han llegado hasta nosotros leves rumores y algún que otro hallazgo insólito.

En los primeros años del siglo XVIII se encontraron, entre otros valiosos documentos históricos, en el palacio Topkapi de Estambul, unos extraños mapas distorsionados, pero que citaban y a veces describían lugares concretos. Entonces no pudieron ser bien interpretados, quedando como una reliquia del pasado, sin otro valor que el de ser una antigüedad. En los documentos figuraba que aquellos mapas habían pertenecido a Piri Reis, un navegante turco del siglo XVI.

De la colección se conserva casi su totalidad en su país de origen, menos dos mapas que pueden estudiarse en la Biblioteca Nacional de Berlín, y en los que aparecen la cuenca del Mediterráneo y el mar Muerto. El mismo Piri Reis anotó en los márgenes que para la confección de sus cartas de navegación, que es lo que son los mapas, había utilizado una compilación de ellos que ya existía con anterioridad y que se conocía con el nombre de Bahriye, que significa colección.

El Bahriye estaba compuesto por 210 mapas parciales, con el título genérico del Libro de los Mares. Los mapas encontrados en el palacio Topkapi de Estambul llevan como fechas los años 1513 y 1528. El primero de ellos, el del año 1513, comprende Bretaña, España, África occidental, Atlántico, parte del norte de América, Suramérica y la costa Antártica, hasta una zona por debajo de África.

El fechado en el año 1528 abarca Groenlandia, Labrador, Terranova, parte de Canadá y la costa oriental de Norteamérica, hasta Florida. Ambos mapas estaban confeccionados en cuero de gacela y median 85 por 60 cm.. Piri Reis había añadido a su afirmación de haber utilizado el Bahriye que preparó sus mapas utilizando también 20 viejos planos y 8 mapamundis, confeccionados en la época de Alejandro, y que en ellos aparecía la totalidad del mundo habitado. Unos mapas, fechados en el siglo XVI, y que nos trasladan de golpe a muchos siglos atrás.

Esto nos hace pensar que en los tiempos de Alejandro Magno, en el siglo IV antes de Cristo, eran conocidos los mares y los continentes que aparecerían después en el Behriye y en los propios mapas de Reis.

La conclusión razonada de la totalidad de sus estudios, para los que se han servido de todos los medios de la técnica actual, es que los mapas de Piri Reis han sido trazados basándose en fotografías aéreas, tomadas a una extraordinaria altura, y desde una especie de satélite, imposible de imaginárselos en los primeros años del siglo XX.

Las distorsiones que aparecen en los planos, lo son sólo en una interpretación lineal sobre una superficie plana, pero ajustando los mapas al globo terrestre, desaparecen las incorrecciones y todo, mares, tierras, islas, queda en su lugar. Como si el mapamundi hubiera sido realizado en nuestros días, basándose en una sola fotografía a gran altura.

En el siglo XVI, y mucho menos antes, no existía la aerofotografía. Los descubrimientos realizados por Colón, Vespucio y Magallanes hasta el año 1513, fecha del mapa en que figura el continente americano, fueron sólo parciales, y podrían haber reflejado exclusivamente algunos puntos dispersos de la costa. En los mapas de Reis está inscrita la totalidad de la costa y los deltas de los grandes ríos, en los que tampoco entraron los descubridores. Cortés llegó a la costa de Méjico en 1520 y Pizarro al Perú en 1531, después de la fecha que ostentan los mapas.

Según las anotaciones que hay en los mapas, supuestamente de puño y letra del mismo Reis, obtuvo los mapas en el año 1507, tras una refriega frente a los costas de Valencia, en la que capturó siete buques españoles. Uno de los marineros apresado llevaba en su poder los mapas que había utilizado Colón y de los que se sirvió para sus viajes y descubrimientos. El marinero afirmó haber acompañado al Almirante Colón en tres de sus cuatro viajes y que los mapas eran de la época de Alejandro Magno. Estos mapas serían sumados a las otras colecciones cuando el sultán Selim I encargó a Piri Reis la confección del mapamundi.

El profesor Sarton, de Harvard, realizó un estudio de las escalas y extrajo las siguientes conclusiones: las distancias entre los diferentes puntos eran exactas, tomando como baremo la medida griega: el estadio.

La escala utilizada por Piri Reis fue derivada de la medición de la circunferencia de la Tierra, que llevó a cabo Eratóstenes, entre los siglos III y II a.C., y que fue calculada precisamente en estadios. Un estadio equivalía a 559 pies, lo que son unos 186 metros.

Tanto Reís como Eratóstenes sobrestimaron el perímetro del globo en un 4,5 %. Restando esa diferencia a las escalas de los mapas de Reis, la exactitud con la realidad es asombrosa. Basándose en esto, Hapgood ha llegado a afirmar que los mapas de Reis son incluso anteriores a Eratóstenes, esto es, anteriores al siglo III antes de Cristo. Posiblemente de la época de Alejandro Magno.

¿Si fueron confeccionados en la época de Alejandro Magno, hay que entender que los griegos habían explorado ya los lugares geográficos que aparecen reflejados en ellos?

Hay un detalle extraordinario como que la Antártida no esté cubierta con hielos, que se ajuste tanto a su contorno y relieve reales, reflejando las altitudes y otros accidentes, lo s cuales se han descubierto recientemente. Esto nos lleva a pensar que los mapas debieron ser confeccionados en una época remotísima, antes de la última glaciación, hace muchos miles de años. Recordemos que la Antártida fue descubierta en el siglo XIX.

Pero el detalle más sorprendente es que se puede ver con toda claridad y precisión que, entre América del Sur y África hay una isla, de gran tamaño, denominada Antilia, donde hoy no hay nada más que agua. ¿Se trata del mítico continente Atlántida?

En el mapa Zeno, fechado en el año 1380, se puede observar como Groenlandia está dibujada sin la capa de hielo que la cubre, surcada por ríos y motejada de montañas, accidentes geográficos que fueron localizados en el año 1947, mediante los sondeos que llevó a cabo una expedición francesa al polo Norte, capitaneada por Paúl - Emile Víctor. Las montañas y los ríos, y el contorno, están sumergidos bajo una espesísima capa de hielos milenarios y no son visibles, sólo detectables por sondeos. ¿Cómo pudo ser trazado el mapa?

En el mapa de Caneiro, del siglo XV, queda descrita la costa oriental de África, que es el trozo que falta a los del pirata Reis. ¿Ambos cartógrafos se inspiraron en una misma fuente anterior?

En el mapa de Yehudi Ibn Ben Zara, en el año 1487, también está trazada Groenlandia sin hielos y todas sus islas, así como Suecia según debió ser, en opinión de los geógrafos, hace 8.000 ó 10.000 años. Un aspecto muy inquietante del trabajo de Ben Zara es el mayor tamaño de todas las islas del Mediterráneo, circunstancia que nos induce a pensar que el nivel de las aguas de ese mar ha ascendido considerablemente.

En un mapa del año 1508, firmado por Andreu Benincasa, puede observarse perfectamente toda la costa norte de Europa. En otro, de Jorge Reinel, del año 1510, se describen el océano Índico y parte de Australia. En el Oronteus Finaeus, del año 1531, quedan trazados todos los ríos y montañas de la Antártida, lo cual hace pensar en que se trata de una copia realizada sobre mapas originales exactos. Hadji Ahmed, en el año 1559, nos legó los planos cartográficos de América entera, con dos siglos de anticipación a la posibilidad de ellos. En el mapa de Ahmed aparece el estrecho de Bering cerrado, como lo estuvo en épocas muy remotas.

Todos estos mapas nos indican que la Tierra era conocida, geográficamente, hace cientos y seguramente miles de años, con mayor exactitud de lo que lo es hoy. Este hecho es producto de unos conocimientos y de una tecnología que han desaparecido. Pensemos que hubo una civilización, o varias, hace milenios, no sabemos cuántos, que llegó en su ciencia y en su técnica tal vez más lejos de lo que esta Humanidad ha alcanzado hasta ahora. Los mapas serían sólo un sencillo recuerdo de otros hombres sabios que, no se sabe por qué, desaparecieron por completo.

Del foro J.J. Benitez

El mapa de Piri Reis es uno de los misterios que siguen sin resolver, ya que tal y como se puede leer en el artículo del enlace que tu misma has puesto, ese mapa contiene información que en esa epoca era totalmente desconocida, pero no solo eso, sino que los contornos de la Antártida, lo que hoy se conoce como la península de la Reina Maud, aparecen sin hielos y esto es algo que solo puede haberse producido hace unos 6.000 años como mínimo, por lo tanto: Cómo es posible que eso aparezca asi? Por otro lado, la perspectiva de las costas, islas y demás, solo es posible si se ha tomado desde una altura mas o menos a la que hoy en dia estan orbitando nuestros satélites, y de nuevo surge la pregunta: Quien o quienes podían hacer eso hace más de 6.000 años ? Hay algo que está muy poco divulgado, y es que en el auténtico mapa existen bastantes anotaciones hechas por Piri Reis, todas ellas muy llamativas, pero una, especialmente para mí, tiene un gran interés y por eso os la pongo aqui, ya que según el propio autor de este mapa, tomado de otros muchísimos más antiguos, éste está basado en un mapa de Colón que descubrió esas costas en 1485 !! En el número 168 de la revista Más Allá podéis encontrar bastante información sobre el mapa, y en su día, con esa revista se regaló una reproducción a tamaño original del mismo, y con los textos de sus márgenes traducidos. Esto se pudo conseguir gracias a la perseverancia de Javier Sierra, que durante varios años, trató de ver el auténtico mapa y no paró hasta conseguirlo, ya que incluso el que está expuesto en el museo Topkapi es una copia, y el auténtico lo tienen guardado y nunca lo sacan. Os aseguro que fué toda una aventura la que vivió para poder ver ese mapa, pero creo que mereció la pena, ya que al menos ahora sabemos que sigue allí, guardado bajo llave, eso sí y lamentablemente fuera de la vista de tantos invistigadores y curiosos que deseariamos poder contemplar el auténtico en lugar de tener que conformarnos con una simple copia ............ Otro dato.........existen más "mapas imposibles" como uno cuyo nombre es Universalis Cosmographiae, publicado en 1507 y que sin embargo, muestra el Océano Pacífico el cual no lo descubrió Nuñez de Balboa hasta 1.513, o incluso un dibujo de Florida que también fué desconocida hasta ese mismo año de 1.513, en que Juan Ponce de León dió datos de ella. Como veis, nuestro pasado sigue siendo un gran misterio, pues según los primeros resultados de los análisis de ADN que se están llevando a cabo sobre los supuestos restos de Colón depositados en Granada, ya que hay varias tumbas en diferentes paises, que dicen contener sus restos, esos resultados confirman una sospecha que muchos investigadores han tenido siempre, y es que Colón era español. Habrá que estar atentos al desarrollo de los siguientes resultados, pero como dice un querido amigos nuestro, creo que habría que escribir de nuevo la historia ........................ Texto de una de las anotaciones en el margen del mapa de Piri Reis : V. Esta sección describe cómo fueron descubiertas estas playas y estas islas. Estas costas reciben el nombre de playas de las Antillas. Fueron descubiertas en el año 890 del calendario árabe (¡1485 d.C.!), y se cuenta que un genovés infiel, de nombre Colón, fue quien halló estos lugares. Se sabe que un libro cayó en manos del citado Colón y que él encontró en él que decía que al final del Mar del Oeste (Atlántico), en su lado occidental, había costas e islas y toda clase de metales y también de piedras preciosas. El antes mencionado, habiendo estudiado este libro en profundidad, explicó estos asuntos, uno por uno, a los Grandes de Génova, y dijo: "Dadme dos barcos, dejadme ir y encontrar esos lugares". Ellos respondieron: "Oh, hombre inútil, ¿puede encontrarse el final o el límite del Mar del Oeste? Sus vapores están llenos de oscuridad". El citado Colón viendo que no recibiría ninguna ayuda de los genoveses, fue a presentar el asunto al bey de España (rey), y le contó todo en detalle. Él también respondió como los genoveses. Pero Colón finalmente recibió del rey de España dos barcos, que armó y equipó muy bien, y le dijo: "Oh Colón, si todo ocurre como has anunciado, te nombraré kapudan (almirante) de esas tierras", y le envió al Mar del Oeste. Sucedió que Gazi Kemal tuvo un esclavo español. El esclavo dijo a Kemal Reis que había estado tres veces en en esas tierras con Colón. Él dijo: "Primero alcanzamos el Estrecho de Gibraltar, desde ahí todo recto al sur y al oeste entre las dos... (ilegible). Habiendo avanzado cuatro mil millas en línea recta, vimos una isla frente a nosotros; las olas, poco a poco, dejaron de hacer espuma, la mar se calmó y la Estrella del Norte, poco a poco, fue difuminándose hasta hacerse invisible, y dijeron que las estrellas en esa región no se ordenan como aquí. Se ven en posiciones diferentes. Atracamos en _a isla que habíamos visto antes durante el camino; la población de la isla se acercó, dispararon sus flechas contra nosotros y nos permitieron' pisar tierra y pedir información. Hombres y mujeres lanzaban flechas con las manos. Las puntas de esas flechas estaban hechas con espinas de pescado, y toda la población iba desnuda y muy... (ilegible)". Viendo que no podían tomar tierra en esa isla, cruzaron al otro lado de la isla, donde vieron una barcaza. Viéndoles (los de la barcaza), huyeron y salieron corriendo una vez en tierra. Ellos (los españoles) tomaron la barcaza y vieron que en su interior había carne humana. Ocurrió que esa' gente eran de una nación que iba de isla en isla cazando hombres y comiéndoselos. El citado Colón vio aún otra isla, se aproximó y vio que allí había serpientes gigantescas. Evitaron atracar en ese lugar, pero permanecieron allí diecisiete días. La gente de esta isla vio que ningún daño les llegaba de aquel barco, pescaron y les llevaron sus capturas en sus pequeñas embarcaciones (filika). Éstos (los españoles) estaban encantados y les regalaron cuentas de cristal. Parece que él (Colón) había leído en su libro que las cuentas de cristal eran muy apreciadas en la región. Al ver las cuentas, les llevaron aún más pescado. Éstos (los españoles) les dieron más cuentas. Un día vieron oro alrededor de la muñeca de una mujer nativa, cogieron el oro y les dieron más cuentas a cambio. Les instaron a traerles más oro, "os daremos más cuentas de cristal", dijeron. y así lo hicieron, trayéndoles mucho más oro. Parecía que en sus montañas había minas de ese metal. Un día también vieron perlas en las manos de una persona. Comprobaron que cuando les daban cuentas, éstos empezaron a traerles muchas perlas. Las perlas se encontraban en la playa de esa isla, en un lugar a una o dos brazas de profundidad. También cargaron su barco con muchos troncos y se llevaron a dos nativos que llevaron ese mismo año al bey de España. Pero el citado Colón, sin saber el lenguaje de esas gentes, se comunicaba con signos, y después de este viaje, el bey de España envió sacerdotes y cebada, para enseñar a los nativos cómo sembrar y cosechar y convertidos a su propia religión. Ellos no tenían religión de ninguna clase. Caminaban desnudos y yacían como animales. Ahora estas regiones han sido abiertas a todos y se han hecho famosas. Los nombres que marcan los lugares en las citadas islas y costas fueron dados por Colón, yesos enclaves deben ser conocidos por éstos. Y también Colón fue un gran astrónomo. Las costas e islas de este mapa se han tomado del mapa de Colón.

Fotos del foro de JJ Benitez
















De J.J. Benitez

El descubrimiento de los mapas se remonta al 9 de noviembre de 1929 cuando el palacio Topkapi, en Estambul, fue trasformado en museo de antigüedades y su director, B. Halil Eldem, encontró dos fragmentos de un mapa trazado por el marino Piri Reis, navegante turco del siglo XVI. Los fragmentos correspondían a una extensa colección compuesta por 210 mapas parciales con el título genérico de "Libro de los Mares" y datados en los años 1513 y 1528. El fechado en 1513 incluye Gran Bretaña, España, África Occidental, parte de Norteamérica y Sudamérica (incluído el Amazonas y el Golfo de Venezuela) y la costa de la Antártida hasta una zona por debajo de África. Al estar rasgado, se sospecha que debió contener también el resto de Europa, Asia e incluso Australia. El mapa datado en 1528 abarca Groenlandia, la Península de Labrador, Terranova, parte de Canadá y toda la costa oriental de Norteamérica llegando a Florida. Según las anotaciones que dejó en los mapas, Piri Reis dice que confeccionó sus mapas utilizando 20 viejos planos y 8 mapamundis que se hallaban en la Biblioteca Imperial de Constantinopla y que fueron confeccionados supuestamente en la época de Alejandro Magno (siglo VI antes de Cristo), de modo que unos mapas fechados en el siglo XVI nos trasladan de golpe a otros mapas todavía mucho más antiguos (!). Según el profesor Hapgood, muchos de los mapas custodiados en el siglo XVI en ese recinto habían llegado hasta allí gracias a marineros fenicios. "Tenemos evidencia -asegura Hapgood – de que éstos los consultaron y estudiaron en la gran Biblioteca de Alejandría y que esas compilaciones fueron hechas por geógrafos que trabajaron allí". Muchos han sido los estudiosos de estos mapas y numerosos son todavía los que pretenden desentrañar el misterio que encierran. A mediados de los '50 algunas copias de estos mapas fueron a parar al cartógrafo norteamericano Arlington H. Mallery, especializado en antiguas cartas marinas desde hacía décadas. Arlington Mallery solicitó la colaboración de su colega Walters, del Instituto Hidrográfico de la Marina de los Estados Unidos. Ya de entrada, Walters observó la exactitud de las proporciones y distancias entre el Antiguo y el Nuevo Mundo, al igual que la localización de las islas Canarias y de las Azores. Ambos investigadores observaron también que Piri Reis no utilizó las coordenadas habituales en su tiempo, y consideró realmente que la Tierra era redonda y lo tuvo en cuenta al trazar su mapa. Para poder estudiar más a fondo y con el máximo detalle los mapas de Piri Reis, decidieron fabricar una especie de rejilla que les permitiera leer las dimensiones del antiguo mapa y poder trasferirlas a escala a un moderno globo terráqueo. Cual no sería su sorpresa al descubrir que no sólo los contornos de la costa americana, sino también los de la Antártida, correspondían con toda exactitud a los que hoy conocemos gracias a la ciencia moderna. Milímetro a milímetro se comparó el mapa de Reis con los perfiles de tierra submarina obtenidos por los más modernos medios científicos: fotografía aérea, tomas bajo el agua con cámaras de rayo infrarrojos, sondas acústicas enviadas desde buques... Con todos estos datos en la mano, se dedujo que unos 11000 años antes (final de la Era Glacial), existió dicho puente continental en Sudamérica y la Antártida. Comentar también que los perfiles costeros, islas, bahías, y promontorios del continente Antártico están representados en los mapas de Piri Reis con una exactitud de perfiles excepcional, aunque desde hace miles de años estén ocultas bajo una gruesa capa de hielo. Durante el año 1957, también se interesó por los mapas el padre Lineham, antiguo director del observatorio astronómico de Weston y cartógrafo de la Marina Estadounidense. Su conclusión fue la misma: "los mapas (especialmente la zona de la Antártida) son increíblemente precisos, llegando a ofrecer datos que a nosotros únicamente nos constan después de las expediciones antárticas que suecos, británicos y noruegos llevaron a cabo en 1949 y 1952". El gran veterano de la cartografía, profesor Charles H. Hapgood, se entregaba a su vez al estudio de los mapas de Piri Reis. En una de las cartas recibidas por Hapgood de las Fuerzas Aéreas de los EEUU, encargadas de cartografiar la Antártida, se anotaba lo siguiente: "Las líneas costeras tuvieron que ser cartografiadas antes de que el continente quedara cubierto por el hielo. En esa región la capa de hielo alcanza cerca de una milla de espesor. No tenemos la menor idea de cómo esos datos pudieron señalarse en el mapa con sólo los conocimientos geográficos de 1513". Entre todos los investigadores que estudiaron los mapas llegaron a una conclusión asombrosa, y ésta es que los mapas de Piri Reis sólo pudieron ser confeccionados basándose en fotografías aéreas, tomadas a una extraordinaria altura, desde una especie de satélite como los utilizados en la actualidad. Pero si eso era incluso imposible de pensar en los primeros años de nuestro siglo, ¿cómo puede ser que fueran realizados en los tiempos de Alejandro Magno?, y si fue así, ¿con qué información se contó en el siglo IV a.C. para poder confeccionar unos mapas tan perfectos sin una tecnología solo desarrollada a finales del siglo XX? Un "pequeño detalle", denunciado hasta la saciedad por el científico espacial francés Maurice Chatelain, tiende a asentar esta tesis. Según Chatelain, la deformación que presentan las líneas de costa en el mapa de Piri Reis obedece a que esta carta "representaba una proyección plana de la superficie esférica de la Tierra tal y como podría ser vista hoy por un astronauta situado a una gran altura sobre Egipto". Efectivamente. Una foto de satélite tomada a 4.300 kilómetros sobre la vertical de El Cairo mostraría, exactamente, esa deformación de las costas... lo que ha permitido a cientificos de la talla de Chatelain suponer que el mapa de Piri Reis es, en verdad, una copia de enésima generación de un mapa antiquísimo realizado desde la vertical de la moderna ciudad de las pirámides de Gizéh. Sea como fuere, la precisión del mapa de Reis no se detiene ahí. El Almirante turco ubicó en su longitud y latitud correctas Sudamérica y África. Empresa, por cierto, nada fácil si tenemos en cuenta que hasta el siglo XVIII nuestros marineros no pudieron calcular con precisión las longitudes, al carecer de cronómetros que ofrecieran márgenes de error de pocos segundos. No obstante, y para ser ecuánimes, debe reconocerse que Piri Reis cometió ciertos "errores", como repetir dos veces el curso del río Amazonas o el de ignorar la existencia del río Orinoco. Sobre el primero, el profesor Hapgood atribuye el "fallo" a que el Almirante copió de mapas distintos dos veces el mismo río; y lo demuestra argumentando que si bien uno de esos Amazonas recoge la isla de Marajo en su delta, el otro no lo hace porque está basado en una carta de hace ¡15000 años!, cuando todavía Marajo estaba unida al continente... En cuanto al Orinoco, Hapgood disculpa a Piri Reis argumentando que, en lugar de este rio, el Almirante dibujó dos profundos entrantes en el continente que debieron transformarse en el río hace también varios miles de años (!). Pero las sorpresas no acaban aquí. Al observar detenidamente los mapas de Piri Reis, se puede ver que entre América del Sur y África existe una isla de gran tamaño denominada "Antillia" (que no existe en la actualidad) rodeada de otras islas de menor tamaño. Y ya que hemos visto que los mapas de Piri Reis no son fruto de la casualidad, ¿no será esta isla la famosa Atlántida de Platón? Las rotundas afirmaciones de Hapgood cortan el aliento aún más de dos décadas después de ser formuladas. De hecho, recientemente, idéntica tesis ha sido retomada por el periodista e historiador Graham Hancock en su obra "Fingerprints of the Gods", en la que pretende demostrar que hace más de 2000 años habitó la Tierra una cultura muy desarrollada, científica y tecnológicamente. Su libro, que ha merecido toda clase de críticas por haber pasado de largo investigaciones previas de expertos como Sitchin o Von Däniken, conduce hacia otros mapas antiguos que bebieron de las mismas misteriosas fuentes documentales que Piri Reis y que recogen las mismas cartografías "imposibles" subglaciales de la Antártida, así como costas en su época aún no descubiertas. El ejemplo más destacado es el mapa antártico de Oronce Finé, trazado en 1531. Su descripción del continente helado se ajusta casi totalmente a las cartografías de la Antártida desarrolladas a partir de su descubrimiento oficial en 1818. Y es que Finé hiló muy fino, pues no sólo dibujó detalles de sus costas no descubiertos hasta fechas recientes, sino que ubicó correctamente el emplazamiento del Polo Sur, trazando su mapa gracias a cartas necesariamente elaboradas, siempre según el profesor Hapgood, "cuando las costas debían estar libres de hielos". Hapgood quedó fascinado con este mapa. Llevó copias del mismo al doctor Richard Strachan, del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), para su análisis, confirmando que Finé copió su carta de otras anteriores y que las originales muestran el perfil de los ríos antárticos con el aspecto que debían presentar hace seis milenios, antes de que los depósitos de sedimentos modificaran parte de su aspecto. Pero Finé no fue el único en copiar esos misteriosos "mapas madre". Un contemporáneo suyo, apodado Mercator -y al que muchos identifican con el célebre cartógrafo Gerard Kremer –, trazó un Atlas en 1569 en el que ubicaba con precisión lugares descubiertos muchos siglos más tarde, como el Mar de Amudsen o el Mar de Bellinghausen. Lo cierto es que Mercator tuvo lazos muy estrechos con Egipto, llegando incluso a visitar la Gran Pirámide en 1563. Y no sería descabellado suponer que, fruto de esas conexiones, Mercator obtuvo los "mapas madre" (o copias de los mismos, perdidas hoy) que le sirvieron de documentación para su obra. Una obra, por cierto, que sirvió de guía doscientos años más tarde a Philippe Buache, un cartógrafo ochocentista que también dibujó la Antártida desprovista -esta vez en su totalidad – de hielos. Un mapa que, por cierto, no ha podido "imitarse" hasta que los científicos obtuvieron nuevos datos de este continente en 1958, con motivo del Año Geofísico Internacional. ¿No son los datos contenidos en estos mapas un indicio más que sólido de la existencia de un saber muy anterior al que admite la historia ubicado en la región del Nilo? La respuesta a esta interrogante sólo puede ser afirmativa. ************************* Respecto a lo que Sekhmet ha comentado sobre la intensa investigación llevada a cabo por Javier Sierra, quería comentar que hace varios meses el propio Javier mostró por primera vez en televisión, en su programa "El Otro Lado de la Realidad", las imágenes del verdadero mapa de Piri Reis grabadas directamente en los sotános del museo Topkapi. También quería comentar que el programa del próximo viernes estará dedicado a Cristobal Colón, así que supongo que será una buena oportunidad para hablar del famoso mapa. Mientras tanto, en su página web, la sección dedicada al mapa de Piri Reis sigue en construcción http://www.javiersierra.com/pirireis.php así que habrá que estar atentos. Por cierto Mons, respondiendo a tu pregunta, no recuerdo muy bien si J.J. Benítez menciona el mapa de Piri Reis en el capítulo de Planeta Encantado, pero creo que no. Habla del descubrimiento de aquellas tierras por parte del vikingo Erik el Rojo en el siglo X; y cita a un misterioso y moribundo pre-nauta que arribó en las playas de Porto Santo (Portugal) en 1478 o 1479 como el principal informador de Colón, también habla de una carta geográfica y de unos documentos del célebre matemático y astrónomo Paolo Toscanelli como las pruebas definitivas que confirmaron el gran secreto de Colón y que le impulsaron a realizar aquellos viajes. Donde sí habla del mapa de Piri Reis, y además extensamente, es en el libro "Mis Enigmas Favoritos". Me acuerdo que yo supe de la existencia del mapa gracias a este libro. Eso es todo, un saludo!

Friday, November 03, 2006

Misterio


Uno de los grandes enigmas de la cartografía son los mapas de Piri Rei. Estos dos mapas contienen información y datos muy adelantados a su época, como por ejemplo el contorno detallado de América y la Antártida. Sin embargo lo interesante es que el autor de éstos mapas parece haberse basado en información tan antigua que se remonta a la época de Alejandro Magno. Algo que si es cierto derrumbaría varios hechos históricos establecidos.
“Este mapa del mundo tiene 5000 años y aún mas. Pero contiene datos que son todavía anteriores en muchos miles de años” , afirma I. Walters en un Forum radial de la Universidad de Georgetown - EEUU , en 1956, dedicado a los mapas de Piri Reis, con la partición del R.P. Linehan de la Companía de Jesús, sismólogo miembro del Observatorio del Boston College y miembro integrante de las expediciones de la marina norteamericana a la Antártida, del ingeniero Arlington H. Mallery, y el citado I. Walters, cartógrafo adscripto al Servicio Hidrográfico de la Marina norteamericana.
El 9 de noviembre de 1929, Malil Edhem, director de los museos nacionales turcos, realizando un inventario y clasificación del museo de Topkaki de Estambul, descubrió dos mapas del mundo, que se creían perdidos, los mapas de Piri Reis del siglo XVI, que el “Bahriye”, su libro de memorias, refiere extensamente las condiciones en las cuales hizo esos mapas. Cabe aclarar que Piri Reis no es un nombre, es mas bién un título honorífico y que Bahriye es el Libro del Mar o de la navegación y contiene 215 mapas con una extensa referencia a los dos que nos interesan.
Piri Reis de una cultura muy amplia, dibuja uno en 1513 y el otro en 1528, dominaba además el griego, el italiano, el portugués y el español, lo que le permitió sacar mejor partido de los escritos y mapas de la época, como así también de un esclavo que perteneció a la tripulación de Cristóbal Colón. Aquí no está muy claro, pero Piri Reis afirma que se entera por el esclavo y documentos capturados (no olvidemos que era un héroe para los turcos, pero para los demás un pirata), que Colón contaba con un libro antiquísimo con mapas y descripciones de las tierras de América.
Dice el almirante turco que Colón sabía con que se encontraría pero que era una verdad difícil de digerir por los mandatarios de la época, por lo que omitió lo referente al continente desconocido, que sabía por haberlo leído en el libro que a los naturales les gustaban las cuentas de vidrio y por eso llevó muchas para regalar; y lo mas extraordinario es que el libro databa de la época de Alejandro Magno (?)
¿ Qué tienen de importante los mapas ?, nada mas que el exacto contorno de toda América y por si fuera poco también la Antártida. Aquí no hay especulaciones matemáticas ni técnicas ni cosa rara que de lugar a otras interpretaciones, los mapas existen, no son falsificaciones para molestar a los guardianes del orden establecido.
Ordenemos los datos. Magallanes descubre el estrecho en 1520 ( siete años después del primer mapa). Sobre la Antártida podemos decir que recién para 1823 (Weddell) y 1843 (Ross) se puede empezar a hablar de un continente ( trescientos años después ) y con respecto a Alejandro Magno, es posible que cuando toma la ciudad fenicia de Tiro ( 332 AC) se haya apropiado de los mapas náuticos, no olvidar que para esa época la flota de Tiro era la mas poderosa conocida y debían de contar con cartógrafos competentes o de una biblioteca importante.

Bién, si para la época la Antártida no era ni sospechada, lo que dibujó Piri Reis es cualquier cosa menos el continente helado, afirmarían desesperados los que sostienen la estantería que tiembla, y por supuesto sin dignarse a estudiar el caso, solo negarlo. ¡ Son de locos estos muchachos protestones ! No son Historiadores, ni Arqueólogos, ni Geógrafos, ni nada y quieren venir a molestar a los que si saben.
Bueno, hay algunos detalles menores que son interesantes, como el hecho de que los mapas no son un dibujo plano, como los de la época; fueron realizados por proyección que es bastante desconcertante puesto que la Geometría Proyectiva es de la época de Monge (1800). Para que se entienda, lo dibujado sería igual a si sacamos una fotografía a un globo terráqueo desde una distancia prudente, o a la misma tierra desde algunos miles de kilómetros. Es solo un ejemplo, nadie dice que se hizo así. El hecho lo nota Mallery en 1952 cuando ve que lo consignado era real pero con deformaciones, que desaparecieron al trasladarse los mapas por proyección sobre una esfera. ¿ Serían copias de diapositivas ? .
Mallery en su estudio de los mapas de Piri Reis, compara en 1954 el contorno de la Antártida y encuentra que donde el almirante turco consignaba unas islas frente a la costa, corresponderían a picos subglasiares descubiertos por la Norwegian-Swedish-British Antartic Expedicion en junio de 1954.
Compara la costa continental Antártica con los mapas realizados por Peterman en 1954, contaba con lo mas adelantado de la ciencia actual, sondas sísmicas, sonares, radares, gravímetros, etc. y encuentra que donde Piri Reis indicaba dos bahías, Peterman indicaba tierra firme. Primer fallo del almirante y debían verificarlo, se pide a la Marina Norteamericana que compruebe por sondeo sísmico, y ¡ Piri Reis tenía razón ! Nosotros los modernos nos habíamos equivocado. Se pueden dar mas ejemplos pero no hacen falta.
¿ Cómo y quiénes hicieron los mapas ? Piri Reis no fue, él nunca se adjudicó su autoría. Los Fenicios pudieron conocer y utilizar los mapas, pero si no contaban con instrumentos para sondear a través de 4000 m de hielo, debieron copiarlos de otros mas antiguos, anteriores a que la Antártida se cubra de hielos, antes de la glaciación, los mapas tendrían mas de 10.000 años. ¿ Quiénes ? Aquí el tema se pone caliente.

Los mapas de Piris Reis















A principios de los años treinta, durante una inspección de los fondos del antiguo palacio imperial de Topkapi, en Estambul, se descubrió un viejo mapa pintado sobre piel de gacela en una polvorienta estantería de madera. Pronto se supo que el mapa en cuestión fue diseñado en 1513 por un almirante de la flota otomana llamado Piri Reis.
Este hombre, un navegante de reconocido prestigio en su época, que incluso llegó a publicar un libro – el Kitabi Bahriye- en el que describe palmo a palmo el Mar Egeo, dibujó con extraordinaria precisión las costas atlánticas de África, la Antártica, España y Sudamérica sobre aquel pedazo de piel. Y lo hizo tomando los datos necesarios de un buen número de mapas antiguos cuyo origen nunca ha llegado a esclarecerse.

De descendencia griega y cristiana y sobrino del pirata Kemal Reis. Piri Reis llegó a ser almirante de la Flota en el Mar Rojo y en el golfo Pérsico. Fue en 1.513 cuando Piri Reis, en la ciudad de Gallípoli, comenzó a confeccionar los mapas, que en 1.517 ofreció como regalo al sultán Selim I, conquistador de Egipto, durante un viaje que este realizó por el país.
Piri Reis anotó en los márgenes de los mapas que cartografió que para la confección de sus cartas de navegación había utilizado una compilación o colección de mapas que ya existan con anterioridad. En estas anotaciones, llamadas "bahriye", Piri Reis escribe: "Los dibujó el pobre Piri Reis, hijo de Hadj Mehmet, conocido como sobrino carnal de Kemal Reis, en la ciudad de Gelibolu (Gallípoli). Dios tenga misericordia de ambos, en el mes del santo Muharrem del año 919" (9 de marzo - 7 de abril 1.513).
LOS MAPASLa colección está compuesta por 210 mapas parciales con el título genérico de "Libro de los Mares".Los mapas encontrados en el palacio Topkapi de Estambul llevan datadas las fechas los años 1.513 y 1.528 y fueron trazados sobre piel de gacela con unas dimensiones de 85 x 60 cm pudiéndose apreciar aún sus exquisitos colores. Los mapas también contienen leyendas de las ilustraciones, los ríos son marcados con líneas gruesas y las aguas poco profundas con puntos rojos, también hay dibujos de la fauna y habitantes de las diferentes zonas.Entre los mapas realizados por Piri Reis, el fechado en 1.513 incluye Gran Bretaña, España, África Occidental, parte de Norteamérica y Sudamérica (incluido el Amazonas y el golfo de Venezuela) y la costa de la Antártida hasta una zona por debajo de África y que al estar rasgado, se sospecha que debió contener también el resto de Europa, Asia e incluso Australia.El mapa datado en 1.528 abarca Groenlandia, la península de Labrador, Terranova, parte de Canadá y toda la costa oriental de Norteamérica llegando a Florida.Según las anotaciones que dejó en los mapas, Piri Reis dice que confeccionó sus mapas utilizando 20 viejos planos y ocho mapamundis confeccionados en la época de Alejandro Magno (siglo VI antes de Cristo) y que en estos aparecía la totalidad del mundo habitado, de modo que unos mapas fechados en el siglo XVI nos trasladan de golpe a otros mapas todavía mucho más antiguos.
la precisión del mapa de Reis son sorprendentes, el Almirante turco ubicó en su longitud y latitud correctas Sudamérica y África. Empresa, por cierto, nada fácil si tenemos en cuenta que hasta el siglo XVIII nuestros marineros no pudieron calcular con precisión las longitudes, al carecer de cronómetros que ofrecieran márgenes de error de pocos segundos. No obstante, y para ser ecuánimes, debe reconocerse que Piri Reis cometió ciertos "errores", como repetir dos veces el curso del río Amazonas o el de ignorar la existencia del río Orinoco. Sobre el primero, el profesor Hapgood atribuye el "fallo" a que el Almirante copió de mapas distintos dos veces el mismo río; y lo demuestra argumentando que si bien uno de esos Amazonas recoge la isla de Marajo en su delta, el otro no lo hace porque está basado en una carta de hace ¡15.000 años!, cuando todavía Marajo estaba unida al continente... En cuanto al Orinoco, Hapgood disculpa a Piri Reis argumentando que, en lugar de este río, el Almirante dibujó dos profundos entrantes en el continente que debieron transformarse en el río hace también varios miles de años.
LOS ESTUDIOSMuchos han sido los estudiosos de estos mapas y numerosos son todavía los que pretenden desentrañar el misterio que encierran, pero los que más lejos han llegado en sus investigaciones, son Aarlington H. Mallery, Walters, Lineham, Charles H. Hapgood y Sarton.En la década de los cuarenta, una serie de museos y bibliotecas adquirieron copias de estos fragmentos a escala ampliada.A mediados de los cincuenta algunas de estas copias fueron a parar al cartógrafo norteamericano Arlington H. Mallery, especializado en antiguas cartas marinas desde hacía décadas. Arlington Mallery solicitó la colaboración de su colega Walters, del Instituto Hidrográfico de la Marina de los Estados Unidos.Ya de entrada, Walters observó la exactitud de las proporciones y distancias entre el Antiguo y el Nuevo Mundo, al igual que la localización de las islas Canarias y de las Azores.Ambos investigadores observaron también que Piri Reis no utilizó las coordenadas habituales en su tiempo, y consideró realmente que la Tierra era redonda y lo tuvo en cuenta al trazar su mapa.Para poder estudiar más a fondo y con el máximo detalle los mapas de Piri Reis, decidieron fabricar una especie de rejilla que les permitiera leer las dimensiones del antiguo mapa y poder trasferirlas a escala a un moderno globo terráqueo.Cual no sería su sorpresa al descubrir que no sólo los contornos de la costa americana, sino también los de la Antártida, correspondían con toda exactitud a los que hoy conocemos gracias a la ciencia moderna.
En el mapamundi de Piri Reis el extremo sudamericano de la Tierra del Fuego se prolonga en una estrecha franja a modo de apéndice que casi enlaza con la Antártida, donde vuelve a ensancharse.
Milímetro a milímetro se comparó el mapa de Reis con los perfiles de tierra submarina obtenidos por los más modernos medios científicos: fotografía aérea, tomas bajo el agua con cámaras de rayo infrarrojos, sondas acústicas enviadas desde buques...
Con todos estos datos en la mano, se dedujo que unos 11.000 años antes (final de la Era Glacial), existió dicho puente continental en Sudamérica y la Antártida

No fue Colón

PARA PUBLICACIÓN INMEDIATA
No fue Colón
Diario Oficial "El Peruano", Lima, Perú - Julio 5 de 1996 - Actualmente muchos investigadores piensan que América ya era conocida y visitada por navegantes fenicios, vikingos, chinos, hebreos y portugueses muchísimo antes que Colón llegara a las tierras amables del Nuevo Mundo. Ya Diodoro de Sicilia contaba cómo varias expediciones fenicias fueron arrastradas por los vientos al interior del Océano Atlántico, arribando finalmente a unas fértiles costas con abundancia de agua y frutos silvestres, en medio de cuya espesura florecía una rica civilización. La colonización de ese territorio fue impedida por Cártago -decía- pues se quería tener un lugar al cual huir llegado el momento.
De otro lado, los vikingos también vinieron por estos lares. Así lo revelan los archivos del Vaticano que refieren que Erik el Rojo y Leif Erikson habían establecido colonias en Groenlandia y la península de El Labrador (costas de Canadá) en los siglos X y Xi. Como testimonio se tiene la torre de Newport en Rhode Island y la piedra Kensington en Minnesota, entre otras más.
Según la clipeóloga de la Asociación RRA, Rose Marie Paz Wells, los hebreos también se dieron su vueltecita por aquí. "Hubo una época en que el rey Salomón pactó con los fenicios. El financiaba los viajes a cambio de que ellos pongan las rutas de navegación. Acaso América no sería las famosas minas del Rey Salomón, entregadas secretamente por el rey Hiram de Fenicia?", se interroga Paz Wells.
Si bien aquello queda aún en la dimensión de la suposición, lo cierto es que muchos cronistas españoles (como Torquemada y Padre Ríos) cuentan de extraños conocimientos precolombinos. Escriben perplejos que los indígenas de Yucatán conocían y veneraban la cruz y poseían, además, nociones del bautismo, la confesión, la comunión, el diluvio universal, la Virgen que concibe y las tres personas divinas; muchísimo antes que el primer misionero español pisara dichas tierras. Es más, en el códice mexica "Telleriano Remensis" figura la leyenda maya en donde un tal Quetzalcoalt, de piel blanca, frente amplia, alto, barba roja y entrecana, ojos grandes y azules que vestía túnica blanca con una cruz sobre el pecho; visitó a los nativos y les prometió que iba a regresar. Torquemada lo achaca a Satanás, quien burlándose del empleo evangelizador de los españoles, se les adelantó para atribuirse la gloria de ser él, antes que nadie, quien transmitiera -diabólicamente deformado- el mensaje de Jesucristo a los pueblos americanos.
Sin embargo, lo que no se puede negar son los mapas del navegante turco Piris Reis dibujados en 1507 y hoy en el Museo de Topkapi. En dichos planisferios están cartografiadas las costas atlánticas americanas. Cómo es posible que apenas hacía poquito que Colón había llegado a Centroamérica, y Piris Reis ya dibujaba el Brasil? El dice que copió esos mapas de otros más antiguos provenientes de la Biblioteca de Alejandía. Es más, Piris Reis afirma que Colón conocía dichos gráficos. Y si el genovés sí sabía perfectamente que iba directo a nuevas tierras, y no a las Indias, cómo le hizo creer al populorum renacentista? Cuenta el Padre de las Casas que Colón mostró a los hermanos Pinzón un mapa para tranquilizar y evitar el pánico que parecía extenderse entre los marineros de La Pinta. Qué mapa era ése? El descubrimiento de América fue realmente una casualidad o un producto de estrictos cálculos que sólo una élite manejaba? Acuérdense que en esos tiempos se mataba por los "mapas de tesoros". Las rutas de navegación eran secretos de Estado.
De igual forma, algunos investigadores creen que los portugueses ya habían estado por acá mucho antes que Colón. Sólo que lo mantuvieron en el más absoluto secreto con el fin de usufructuar las riquezas allí encontradas. Si no es así, entonces, por qué cuando el genovés grita a los cuatro vientos que América le pertenecía todita porque era el primero en llegar, los portugueses pitean y exigen los territorios del Brasil? Será porque, en el fondo, Colón sabía que los portugueses tenían en realidad todo el derecho. Por eso, al final los reyes católicos firman el Tratado de Tordecillas en donde se les otorga las tierras del Matto Grosso a los portugueses. Y así todos felices y contentos, cada uno con su tajada. En suma, Colón no fue el primero en llegar acá pero si fue el primero en realizar un excelente marketing histórico.